TODO SOBRE LA GRASA ABDOMINAL

Introducción

En la actualidad el sobrepeso se ha convertido en un problema a nivel mundial, lo que ha generado una creciente demanda de información relacionada con la pérdida de peso y por desgracia mucha de la información disponible no es rigurosa, produciendo desinformación en la población, por lo que en esta publicación vamos a hablar de un par de conceptos básicos para intentar desmitificar el tema de cómo reducir grasa abdominal.

Grasa abdominal y sus riesgos

En primer lugar, hablemos acerca de la acumulación de grasa en el cuerpo humano, no es más que un mecanismo que ha desarrollado nuestro cuerpo para garantizar la supervivencia de la especie en períodos de escasez ya que nos permite almacenar excesos de energía en forma de materia grasa, sin embargo, en la actualidad esta adaptación se está mostrando problemática debido al cambio de estilo de vida hacia uno más sedentario y el fácil acceso a comidas ricas en calorías.

Si bien es cierto que acumulamos grasa en todo el cuerpo, la grasa visceral que encontramos en la zona abdominal, está relacionada con diferentes enfermedades como lo son enfermedades cardíacas, diabetes de tipo 2, hipertensión y desequilibrios hormonales. Un estudio publicado por el American Journal of Epidemiology determinó un incremento en riesgo de mortalidad con perímetros de cintura superiores a 88 cm en mujeres y 102 cm en hombres.

Necesidad de realizar dietas muy restrictivas para perder grasa abdominal

Muchos hemos oído alguna vez que para reducir barriga tenemos que recortar mucho los hidratos, que cuanta menos cantidad de grasa consumamos en nuestra dieta menor cantidad de grasa almacenaremos o que hay que comer muy poco. Y la verdad es que, para perder grasa, simplemente necesitamos entrar en un déficit calórico durante un periodo de tiempo para que el cuerpo empiece a utilizar esas reservas de grasa que tenemos almacenadas.

Si bien es cierto que un déficit calórico consiste en consumir menos calorías de las que quemamos, esto no implica comer muy poco, ni eliminar hidratos o grasas de la dieta. Con ayuda de un nutricionista y con la implementación de alimentos nutritivos de baja densidad calórica podemos alcanzar objetivos de reducción de porcentaje graso, sin pasar hambre y sin comprometer nuestra salud.

Existen ejercicios para eliminar grasa en una zona específica

Como hemos comentado anteriormente, la grasa que acumulamos no es más que una reserva de energía a la cual el cuerpo irá recurriendo en períodos de escasez y cada cuerpo acumula esta grasa en zonas diferentes, esto está marcado por nuestra genética y no podemos hacer nada para cambiarlo. Al igual que el cuerpo acumula grasa dependiendo de nuestra genética, también quema la grasa almacenada en diferentes zonas a diferentes ritmos dependiendo de esta.

Por otro lado, cuando realizamos entrenamientos de grupos musculares pequeños como puede ser el abdomen, el consumo de energía de nuestro cuerpo al realizar este ejercicio es muy reducido, por lo que, por el mero hecho de entrenarlos no se va a producir un déficit significativo como para producir una reducción de porcentaje graso. Si se entrena bien, se va a producir un aumento de masa muscular, pero debemos tener en cuenta que en el cuerpo almacenamos grasa debajo de la piel (grasa subcutánea), lo que la separa del musculo, por lo que, por mucha masa muscular que consigamos, si la capa de grasa es muy gruesa, no se verán nuestros resultados a simple vista.

Por esta razón podemos decir que los abdominales se hacen en la cocina, no en el gimnasio, si reducimos el porcentaje de grasa corporal lo suficiente, seremos capaces de apreciar nuestros músculos a simple vista. Esto no quiere decir que entrenar fuerza no sea beneficioso, todo lo contrario, ya que, va a prevenir la perdida de masa muscular durante el período de déficit calórico y en el caso de principiantes puede llegar a producir un incremento de masa muscular, lo que va a elevar el gasto energético diario facilitando que se alcance un déficit calórico, además que tener una buena base muscular va a mejorar nuestra calidad de vida, especialmente a edades más avanzadas.

Conclusión:

La grasa abdominal es un problema para la salud que ha de ser respetado puesto a que tiene implicaciones en multitud de enfermedades crónicas, y para reducirla no existen atajos, la única forma demostrada científicamente es a través de una reducción de la ingesta calórica para producir una reducción de la materia grasa, efecto que se verá potenciado con la implementación de entrenamientos de fuerza que busquen mantener o aumentar la masa muscular y entrenamientos de resistencia que permitan quemar kcal extra a lo largo del día.

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